Eso causó que el arnés de cuatro puntos que la sujetaba a la silla se apretara alrededor del cuello y le impidió respirar, dijeron las autoridades.
Dávila, la monitora del autobús, de 27 años, estaba sentada hacia el frente del autobús. Hablaba por teléfono y con audífonos puestos en ambos oídos, que es una violación a las políticas y procedimientos, según la policía.
La niña fue llevada al hospital, donde la declararon muerta. LEA MÁS
El suceso ha recibido miles de «me gusta» (like) y ha sido compartido en diversas cuentas, y ha generado numerosos comentarios de usuarios decepcionados y desinteresados en asistir a futuros conciertos debido a ese incidente.
Algunos usuarios han señalado la presencia de cervezas frías en el área, y eso ha generado que los internautas se cuestionen sobre la historia completa y si existe más información relacionada con ese caso.
Ese escandalo ha puesto en evidencia la importancia de garantizar la calidad y la integridad de los productos ofrecidos en eventos públicos, y refleja la necesidad de una supervisión más rigurosa para evitar prácticas inaceptables que afecten la experiencia de los asistentes.